La Responsabilidad Social nos sitúa en una necesaria reflexión sobre la caducidad de nuestro actual modelo de desarrollo económico, un modelo que ha proporcionado avances indiscutibles en sanidad, educación, y calidad de vida para muchos/as, pero también, y esta es su esencia, irremediables impactos medioambientales, un sistema económico injusto y arbitrario y gravísimas desigualdades sociales.
Esta realidad objetiva nos conduce a pensar que es el momento de aplicar alternativas que favorezcan un crecimiento solidario, responsable y sostenible.
La empresa, responsable en muchos casos de impactos medioambientales (vertidos, contaminación, deforestación, extinción de especies), y sociales, (deslocalización, brecha salarial, libertad de despido, percepción del trabajador/a como agente de un tránsito), no es ajena a la responsabilidad de participar en este cambio necesario.
La responsabilidad social dibuja nuevas relaciones empresa/sociedad con el objetivo último de construir un mundo mejor en términos de sostenibilidad, de cohesión social y de dignidad humana.
La responsabilidad social propone que la empresa, que se ha erigido como decisoria de la vida y patrimonio de muchos/as ciudadanos/as, de un viraje a su enfoque netamente económico y asuma la tarea de participar como agente proactivo de un nuevo orden que empieza a configurarse como decisivo para la permanencia y competitividad empresarial.
La gestión responsable es como la bonhomía, voluntaria, las personas tenemos la posibilidad de elegir mantener, o no, un carácter y un comportamiento afable, honesto y respetuoso.
La Responsabilidad Social, la Sostenibilidad, son comportamientos que las empresas deciden, o no, incluir en su enfoque de gestión.
Parecer una empresa responsable es bueno para posicionar la marca, para ganar licitaciones de la Administración, para obtener resultados económicos, en suma.
Ser una empresa responsable es bueno porque, además de obtener un beneficio económico (legítimo para una empresa), contribuye al desarrollo de un mercado de trabajo justo y solidario, a la inclusión social y económica de muchos/as y a la calidad de vida de todas/os.
Añadir nuevo comentario